Mediante la técnica de exploración de TC el
paciente recibe la dosis más elevada de todas las técnicas de radiodiagnóstico.
Teniendo en cuenta también el aumento de frecuencia en esta técnica, ha
aumentado el riesgo de sufrir efectos biológicos probabilísticos por el aumento
de las dosis. Por otro lado, las dosis asociadas a los equipos TC multicorte
(TCMC), tomógrafos con más de una corona de detectores, son mayores que las de
los TC (monocorte).
Con el
fin de disminuir la aparición de efectos biológicos se deben seguir los
principios de la protección radiológica (PR) que, en el caso del paciente,
corresponden a:
·
La justificación de la ejecución de la prueba,
·
La optimización de las dosis empleadas
·
El establecimiento de unos niveles de referencia
de dosis.
·
Calibración de los equipos de TC
JUSTIFICACIÓN
Una radiografía sólo
está justificada si proporciona un beneficio neto frente al detrimento
individual que puede causar.
El objetivo de este principio de PR es evitar
todas las exposiciones a la radiación que sean innecesarias. Esto es de suma
importancia en el paciente pediátrico cuyo riesgo relativo es mucho mayor que
el de los adultos. Como podemos observar en la siguiente gráfica. Cuanto más
joven es el paciente más probabilidades tiene de sufrir efectos biológicos.
La solicitud de una exploración debe obtener un
resultado que contribuya a modificar la conducta diagnóstico-terapéutica del
médico o a confirmar el diagnóstico. Las principales causas de la
sobreexposición no justificada son las siguientes:
· Repetición de pruebas efectuadas con
anterioridad y la solicitud de excesivas pruebas complementarias.
· Falta de toda la información clínica necesaria
para analizar en profundidad qué se necesita buscar con las pruebas de
diagnóstico.
· Prescripción de exploraciones con una frecuencia
mayor a la de la evolución de la enfermedad.
· Petición de pruebas inadecuadas por
desconocimiento de las diferentes técnicas diagnósticas que pueden aplicarse.
Para evitar estas malas prácticas es necesario
que todas las Unidades Asistenciales de Radiodiagnóstico dispongan de los
criterios de justificación de exploraciones radiológicas en su Programa de
Garantía de Calidad.
OPTIMIZACIÓN
La justificación de la exposición es fundamental pero
no es suficiente. Para minimizar el riesgo se debe optimizar la dosis para que
sean lo más bajas posibles y compatibles con la obtención de la información
diagnóstica requerida. A este principio se le denomina ALARA (“As Low As
Reasonably Achievable).
La optimización de estos parámetros es una tarea
compleja, puesto que depende del tipo de aplicación, del tamaño del paciente y
del modelo de tomógrafo. Existen una serie de guías europeas y nacionales que
recomiendan unos protocolos de partida para diferentes exploraciones:
- Protocolo Español de Control de
Calidad en Radiodiagnóstico (PECCRD)
- 2004 – MSCT Quality Criteria – European Comission
- 2004 – MSCT Pediatric Quality Criteria – European Comission
- 1999 –
European Guidelines On Quality Criteria For Computed Tomography – European
Commission – EUR 16262
- 1998 -Criteris de Qualitat
Tècnica I Assistencial de Les Exploracions Amb Tomografía Computada
Convencional – Agència d’Avaluació de Tecnología Mèdica – Servei Català de
la Salut
CALIBRACIÓN
Para que la
optimización se cumpla es imprescindible una correcta calibración del
dispositivo que tendrá las siguientes pautas:
- Establecer las condiciones de referencia de calibración (CRC) [tipo y energía de la radiación, distancia fuente-detector (SDD), tasa, ...]
- Comparar la respuesta de un instrumento con la de otro (absoluto o calibrado)
- Obtener el factor de calibración
- En las mismas condiciones de calibración (CRC)
- Dentro del rango de uso
Q (magnitud dosimétrica) = F
x R (lectura del instrumento)
Factor de corrección por
energía:
Índice de Dosis en Tomografía Computarizada (CTDI)
Como hemos visto en
clase, la radiación emitida está relacionada con la gráfica de espectro.
NIVELES DE
REFERENCIA
En la tabla siguiente se indican las dosis
efectivas para las técnicas de TC y radiología convencional. Las dosis anuales
por radiación natural se hallan en el rango de 1 a 10 mSv.
CONCLUSIÓN
Como conclusión a lo
que se ha explicado en este texto, si se respetan los procedimientos y las buenas
prácticas, los beneficios que suponen para el diagnóstico las exploraciones de
TC compensan con creces el riesgo que representan. Por tanto,
es imprescindible seguir trabajando en la justificación y la optimización de
esta técnica con el fin de que suponga un avance y una ventaja para el paciente
que lo utilice. Es necesario para eso formar al personal médico y a los
pacientes de sus posibles riesgos para que lo utilicen de una forma óptima.
Fuente:
·
RPDIR-L10-Patient-dose-es-WEB




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