domingo, 12 de abril de 2015

T2. Cuantificación y estimación de daño

Para tratar, por un lado, los efectos biológicos que produce la radiación y, por otro lado, sus fuentes tanto naturales como artificiales, se nos pide que elijamos una fuente de cada tipo y busquemos los valores de actividad que poseen. Además tendremos que comparar los posibles efectos biológicos de la exposición a dichas fuentes.

Como fuente natural, comentamos varios, como la radiación cósmica que procede del centro de nuestra galaxia. Esta atraviesa la atmósfera y es parcialmente detenida por ella. En cambio, en los vuelos, al aumentar la altitud, disminuye la capa de la atmósfera y su efecto pantalla, por lo que aumenta la radiación ambiente. Además, la radiación recibida también dependerá del tiempo de exposición. Otro ejemplo de fuente natural de radiación es el del isótopo potasio 40 que está muy extendido ya que es un elemento que está presente en muchas sustancias, como puede ser un simple plátano.

Un plátano común pesa 150g y hay 600mg de potasio en cada plátano, de los cuales 0.07mg son de potasio radiactivo. Esto es equivalente a 18.5 bq. Es decir, que la dosis equivalente a un plátano por día durante un año es de 0.036 mSv. (Wikipedia)

En comparación a los entre 2.4 y 3 mSv al año que nos sometemos estando en España, la ingerida por un plátano diario es una cantidad ínfima.

Consideramos una central nuclear un ejemplo de fuente de radiactividad artificial. Hace 4 años en el momento de la explosión de Fukushima se recibían 8 mSv a la hora. Un ciudadano de Fukushima tendría que estar 12 horas seguidas expuesto a esa radiación para recibir 100 mSv. Es a partir de 100 mSv donde pueden aparecer daños en la piel, nauseas, vómitos, problemas respiratorios y, en caso de que afecte a mujeres embarazadas, produce retrasos en el desarrollo cerebral del feto.

A mayores dosis se puede destruir en sistema nervioso central y los glóbulos blancos y rojos. Una dosis de 5 Sv mataría a la mitad aproximadamente de personas expuestas en un mes. Cuanto más joven, se es más vulnerable por la alta tasa de división que tienen las células durante el desarrollo humano, es decir, los mecanismos de corrección de mutaciones no son tan eficientes y se producen más daños. (elmundo.es)

Hasta 0.25 Sv, no hay efectos en el ser humano. Entre 0.25 y 5 el cuerpo humano sufre una serie de síntomas siendo 5 Sv el valor en el cual se establece que el 50% de los afectados pueden sobrevivir. Una dosis mayor o igual a 10 Sv tiene como efectos en el ser humano parálisis y muerte. Este es el caso de los efectos deterministas.

En cambio, existen también efectos probabilísticos que aumentan la probabilidad de sufrir cáncer. Consisten en dosis bajas pero constantes que hacen que se vayan acumulando mutaciones a lo largo de la vida y, por consiguiente, aumentan el riesgo a que se produzcan tumores.

Como normas de seguridad frente a la radiación se ha establecido la regla ALARA, que tiene como principal objetivo disminuir tanto como sea posible la radiación a la que se expone una persona. Esta siempre tendrá que estar justificada. Es decir, que existen normativas que impiden visitar las centrales nucleares porque dicha excursión no aporta ningún beneficio a los visitantes. Sin embargo, aunque con un TAC la radiación absorbida sea de 20 mCi y tenga por consiguiente un riesgo moderado a sufrir cáncer, en un momento determinado puede compensar.


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